01/03/2005
Quién

¿Quién me habla así?
¿Quién, bajo la embriaguez del estío arranca de mi mano flores que huelen a palabras?
Desearía no saberlo, para permanecer callada, para sentir el dulce aroma que se convierte en llanto y risa, en aquellos adagios que intentan recuperar el centro de algún sinsabor, de un momento de amor, de una fábula sin terminar. Por los caminos crecen y surcan estelas con las que jugar e hilvanar, hasta que la espiral gira por sí misma, hasta que el poema yace sobre la piel.
¿Quién debe ser el que une los sonidos y los transforma en miel? A pesar de vagar perdida entre signos de interrogación, me suspendo sobre tí, te doy mi corazón, entregándome sin temor hasta que tus sábanas cubren mi emoción, despacio, para hacerla dormir en tus brazos, Inspiración.
¿Quién, bajo la embriaguez del estío arranca de mi mano flores que huelen a palabras?
Desearía no saberlo, para permanecer callada, para sentir el dulce aroma que se convierte en llanto y risa, en aquellos adagios que intentan recuperar el centro de algún sinsabor, de un momento de amor, de una fábula sin terminar. Por los caminos crecen y surcan estelas con las que jugar e hilvanar, hasta que la espiral gira por sí misma, hasta que el poema yace sobre la piel.
¿Quién debe ser el que une los sonidos y los transforma en miel? A pesar de vagar perdida entre signos de interrogación, me suspendo sobre tí, te doy mi corazón, entregándome sin temor hasta que tus sábanas cubren mi emoción, despacio, para hacerla dormir en tus brazos, Inspiración.
16:50 Anotado en Literatura, Poesía | Permalink | Comentarios (2) | Email esto | Tags: Poesía



Comentarios
Hola persephone!! ...mmmm, la inspiración...lo mío son las musas...te escribo aquí algo que escribí hace un año más o menos...espero que te guste! Gracias por pasarte por mi blog. Besos!
Deja un papel en blanco encima de la mesa.
Esconde un bolígrafo en algún lugar donde no puedan verlo, para que no se asusten.
Hazte el dormido tirado en la cama,
pero con el rabillo del ojo abierto por si vienen.
Respira entrecortadamente aposta.
Justo en el momento en que se te ocurra una idea
coge el bolígrafo y plásmalo en el papel.
Una vez las tienes entre la tinta del bolígrafo y el folio…
Secuéstralas.
Después, pide un rescate.
Y si es necesario extorsiona y chantajea a la Imaginación
hasta que te ofrezca alguna buen motivo para creer que ya no las necesitas y que te vales de tu propio ingenio para escribir.
Entonces, libéralas.
Y una vez hayan desaparecido,
se hayan esfumado,
se hayan ido volando…
y te hayas creído que la Imaginación se va a convertir en tu más fiel aliada…
REPITE EL PLAN PARA VOLVER A SECUESTRAR A LAS MUSAS.
Anotado por: Víctor Alfaro | 01/03/2005
Y... quién lo sabe?
Me ha recordado a un escrito mío en el que también hablaba sobre eso: la inspiración. Algún día lo colgaré en mi blog. Para mí es un misterio como a veces, y ya lo he dicho alguna vez, buscas las palabras hasta debajo de las piedras para expresar lo que quieres, y otras veces, simplemente, fluyen...
Saludos, persephone, y un beso.
Anotado por: __Berenice__ | 01/03/2005
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