02/03/2005

El pozo de los deseos (recuerdos de adolescente)


Sentado sobre el borde de aquel pozo te ví venir.
Sonreías.
En el bolsillo derecho guardaba aquellas pequeñas notas que escribimos,
el recuerdo vivo de nuestros malentendidos, reconciliaciones,
dibujos hechos a lápiz de tu rostro,
la mirada perdida,
el quieto respirar que quizás se podía vislumbrar;
recortes de fotografías de una tarde en el café.

Mi bolsillo izquierdo guardaba otros papeles:
papeles en blanco, papeles de colores,
vacíos, esperando que una palabra, una frase los hiciera vivir.
Mis manos hurgaban, nerviosas, dentro de esos bolsillos,
mezclando palabras escritas, frases sin escribir.
Aquel sol de la tarde se reflejaba en tus cabellos
como antes de hacer el amor lo hacía sobre tus labios
el vino moscatel.

Me llamaron la atención tus pasos en suspenso;
que, como la estatua de la fuente, tu silencio sugiriese advertencias.
"¿Qué le ocurre?", pensé por lo bajo,
mientras de mis bolsillos hacía aparecer briznas de papel.
"El pozo de los deseos", me dije, "el pozo..."
Leyendas de enamorados, actos que otros ya hicieran en aquel mismo lugar,
alguna vez,
mientras el caballo les esperaba para volver.

Una nota lancé hacia la boca oscura,
donde el agua, allá abajo, mojaría nuestros versos.
Un papel vacío surgió de mi mano izquierda,
y ambos pedazos, tan diferentes, al fondo se precipitaron.

Sin embargo, tú seguías inmóvil,
y al volver mi rostro al pozo, comprendí:
No eran los deseos los que bajaban lentamente,
era mi propia vida, la que se ahogaba, la que se hundía;
eras tú, la luz de mi alma, y sin quererlo te había lanzado
a la oscuridad.

Desde entonces, no pienso más en aquéllo,
pienso en lo que no lancé, en tus cartas y dibujos,
recuerdos que no llegaron a perderse en la oscuridad;
que están guardados, para siempre, en otro pozo:
el pozo de mi propio corazón.


Comentarios

La primera vez que me paso por aqui. Prometo volver.
Besos.
Yamuna

P.D. Y sigue buscando bolsillos.
Siempre hay alguno que nos sorprende.

Anotado por: yamuna | 02/03/2005

saludos
siento haber tardado en venir de nuevo, pero he estado un poco chungo.
me encanta el texto.
por cierto dedonde eres que dices que hace mucho frio?
cuidate

Anotado por: buko | 02/03/2005

No habia tenido tiempo para venir por aqui, pero ya hice un epacio.

He leido tus textos y debo confesar que me encantaron, en especial el final de "La cometa".

Saludos y estare aqui dando vueltas para leer lo que escribes.

Anotado por: Caminante | 03/03/2005

Gracias por darme a conocer este sitio. Me parece un enorme baúl lleno de sensibilidad, ternura y creatividad, del que iré sacando las prendas para leerlas poquito a poquito.

Anotado por: Claro que no | 03/03/2005

El corazón, el pozo más profundo y el único que, aunque esté agrietado, sigue conteniendo el agua de la esperanza en el amor.

Precioso relato, Tharsis.

Besos.

Anotado por: __Berenice__ | 03/03/2005

Que dicha placentera, al recordarlo y poder decirlo y con las ganas puestas, impregnadas en mi corazón, las palabras de amor. Al repasar cada impronta , cada frase, cada significado, mi deseo se desbordaba y mis ojos seguian leyendo; mientras, mi mente soñaba y creaba imagenes de un lejano recuerdo. Al final, aquel sueño de amor, quedo en la quebrada mas alla por donde vaja la cascada y el solo eco del agua al caer; hoy, tus palabras selladas en el papel, evocan mi momento de amor.

Anotado por: manuel ocampo portocarrero | 15/05/2008

Sentado bajo la yerba seca de los años, miró el atardecer; esperando la noche, para con ella dormir.

Anotado por: manuel ocampo portocarrero | 16/06/2008

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