05/03/2005

Tarde


Me diste sobre la frente la brisa de tu mañana
y en la noche el aire de las estrellas frías que todo lo ven.
Sin embargo, era tarde, e incierto el sueño que florecía.
Eran tempranas las primaveras, mas tardío el verano ardiente.
Cuanto más calor me dabas,
más frío yo sentía,
más ajeno el horizonte estaba.
Ajeno, todo era ajeno.
Incluso tus dulces palabras.

Soñé, sí, pero no contigo.
La imagen susurraba un nombre
más no eras tú, amor. Amor sin nombre.
Y mi pecho crecía,
como la luna,
crecía,
llamándote desde mi ventana cerrada.

Y cuanto más me acuerdo de tí,
más lejano me pareces,
extraño encuentro,
extraño ser que bebió de mi mano
mis lágrimas de olivo.

01:10 Anotado en Literatura, Poesía | Permalink | Comentarios (3) | Email esto | Tags: Poesía

Comentarios

Bello. Bueno. Eficaz. Hace sentir y pensar.
Y gracias por tu visita.
Yo he venido varias veces pero sólo ahora me atrevo al comentario.

Un saludo.

Anotado por: cinco clavos | 05/03/2005

Precioso poema de sueños y de olvido, olvido que pasa llevándose una parte de nosotros con cada lágrima, doloroso pero necesario para sobrevivir, y seguir haciendo camino.

Un beso.

Anotado por: __Berenice__ | 05/03/2005

y entre mas cercana estas de mi, menos me acuerdo de ti.
Así nos torna la vida, no nos quiere ver felices.

Anotado por: melmoth | 09/03/2005

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