14/03/2005

El buscador de la verdad. A Hypatia


Las palabras cayeron de tus manos cuando crucé el umbral de tu vida. Apenas podía darme cuenta: Estaba en otro mundo, viviendo lo que mis sueños nunca me dijeron, sumida en voces y nombres, entre gritos y susurros que no habían perecido, que vivían bajo nuestros pies, en cuevas perdidas, laberintos donde el viento reposa y espera. Aquél día supe porqué había perdido parte de mi alma, una vez. Supe que los rostros volvían a mirarme, con nombres que tan sólo se pronuncian en libros y mentes repletas de historia. Bajo el mar, las estrellas seguían brillando, mientras en mi rostro la sonrisa constrastaba con tu serio mirar. ¿Qué habías encontrado? ¿Qué viste a través de mi alma? El buscador de la verdad, caminando cabizbajo por pasillos eternos, se había parado a mirar.
Mirar: tocar con la mirada un corazón que volvió a latir como antes lo hizo el de una mujer, en este mismo sitio, entre columnas de mármol, papiros y hojas de laurel...

Más tarde me llevarías por los mismos caminos, por el tumulto nostálgico del atardecer. Sin prisas me dijiste quién era. Sorprendida te inquirí "cómo lo sabias". Tu mano se alzó, ondeando al aire. Lo sabías. Y tú ibas a ser mi maestro, como de ella lo fúe él, y casi moriría como aquella mujer. Casi sufriría el tormento de su propia muerte. Más la mía no sería física, sinó que poco a poco irías arrancando las capas de mi alma, una a una. Como ella, mi vida parecerería que iba a sucumbir. Pero una mañana salí del umbral; salí hacia el cielo abierto, con un viento frío, como mi corazón. Y me di cuenta de que mi alma no había muerto todavía. Comencé a caminar, triste y dolida, pensando en aquella mujer.
Mientras tú me perdías y ya sólo en tus sueños seguirías buscando esa verdad.

Comentarios

Hago una excepción: dejo un comentario después de la primera lectura (suelo hacer una segunda o tercera porque tus textos lo requieren y merecen). En este caso, sin descartar la necesidad de regresar al texto, te digo que me mareaste. Sí, esa es la sensación: de mareo ante el laberinto de imágenes, sensaciones, emociones... Volveré

Anotado por: cinco clavos | 14/03/2005

Aclaro: es un mareo grato.

Anotado por: cinco clavos | 14/03/2005

esta es la clase de posts que da como miedo comentar, porque qué se dice ante algo tan bueno?

Anotado por: IO | 15/03/2005

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