07/06/2005
Cae...

por los caminos húmedos de bocas sedientas,
de deseos sin consumar,
de pensamientos solitarios,
una suave y fina lluvia,
un murmullo que el arpa,
custodiada por encima de nuestros anhelos,
suspira, tenuemente,
en el vaivén nocturno
de palabras mojadas y risas perdidas
por los adoquines.
Me estremezco al pensar que me miras,
resbalando por mis pestañas,
resurgiendo del olvido,
mezclándote con la lanza que mi alma agita;
uniéndote a los cantos de desesperanza.
Lluvia, adornada de plata,
resurrección de la esperanza,
embrujo de manantial.
Siempre busqué entre tus gotas de ámbar gris
el sonido del amor,
pero sólo lo logré encontrar
cuando llegaste a mojar
mi corazón.
Los sonidos de la noche
se tornan más inaudibles
bajo tu capa,
bajo la cristalina mirada
que es seducción para los enamorados.
Tiemblan, a lo lejos,
las bocas sedientas,
tiemblan de emoción,
las dudas sobre nuestras cabezas;
el canto indescriptible se hace brisa
y te veo frente a mí,
una sombra y una luz
una duda y una esperanza
un camino y un mañana.
Eso, lluvia, eres para mí,
esta noche con tu rauda visita
tan imprevista.
de deseos sin consumar,
de pensamientos solitarios,
una suave y fina lluvia,
un murmullo que el arpa,
custodiada por encima de nuestros anhelos,
suspira, tenuemente,
en el vaivén nocturno
de palabras mojadas y risas perdidas
por los adoquines.
Me estremezco al pensar que me miras,
resbalando por mis pestañas,
resurgiendo del olvido,
mezclándote con la lanza que mi alma agita;
uniéndote a los cantos de desesperanza.
Lluvia, adornada de plata,
resurrección de la esperanza,
embrujo de manantial.
Siempre busqué entre tus gotas de ámbar gris
el sonido del amor,
pero sólo lo logré encontrar
cuando llegaste a mojar
mi corazón.
Los sonidos de la noche
se tornan más inaudibles
bajo tu capa,
bajo la cristalina mirada
que es seducción para los enamorados.
Tiemblan, a lo lejos,
las bocas sedientas,
tiemblan de emoción,
las dudas sobre nuestras cabezas;
el canto indescriptible se hace brisa
y te veo frente a mí,
una sombra y una luz
una duda y una esperanza
un camino y un mañana.
Eso, lluvia, eres para mí,
esta noche con tu rauda visita
tan imprevista.
00:20 Permalink | Comentarios (6) | Email esto | Tags: Poesía



Comentarios
Así son las palabras en un poema, se derraman como gotas de lluvia y mojan los corazones sedientos de belleza.
Lluvia en la insomne certeza de mis noches.
Saludos
Anotado por: Max | 07/06/2005
y seguirá cayendo la lluvia sobre tu mojado cuerpo y formará gotas en tus labios que con besos beberé sediento.
Anotado por: melmoth | 09/06/2005
Busco poetas para hacer un disco
Me ha gustado tu poesía
Si quieres escríbeme y hablamos de ello
Anotado por: amaro | 17/06/2005
Que la lluvia no sólo te baile por fuera.
besotes
Anotado por: yamuna | 18/06/2005
El poema es un derroche de sensibilidad, delicada sensibilidad, sensualidad de lluvia que cae como ambar gris. Me encanta.
Un beso, persephone.
Anotado por: __Berenice__ | 19/06/2005
Que Preciosidad de poema. Sobran las palabras.
Un abrazo.
Anotado por: Miguelon | 06/07/2005
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