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04/08/2005

Regreso

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Vienes, por el largo camino de mi recuerdo, vienes de nuevo,

despertando los sueños que tú hilvanaste,

ahuyentando resquicios de saber, de placer...

De nuevo te acercas despacio, en la sombra de mis versos,

anotando un beso en mi mano, cálida voz de amable gesto,

enturbiando mi soledad,

cayendo en mi abismo.

 

Vienes, como viniste a mi mirada hace ya tantos siglos.

Se veían caer de tus manos las huellas de otras voces,

caían, caían como estrellas fulgurantes

a las que nadie reclama

pues su brillo se acobarda ante el alba suave

de una mañana.

 

Al brindar contigo los ecos de nuestro misterioso sino,

comencé a caer, primero en tus manos,

y luego en mi propio destino, sin los lazos de tus lazos,

sin saber si

algún día,

una paloma se acercaría de nuevo a mí

con tus misivas.

 

Cae la noche, lluvia que acaricia mis lágrimas,

y tú sabes que te estoy leyendo,

que te estoy sintiendo,

mientras mi corazón se mece

en el vacío.

19:10 Anotado en Poesía | Permalink | Enviar a Email

Comentarios

Dulcísima presencia mil veces añorada y hermosas palabras que la acogen y la evocan. Y esa imagen, magnífica, que envuelve cada letra. Impresionante.

Mil besos

Anotado por: Max | 07/08/2005

Este se me clavo en el alma!
Gracias... que tremenda manera de reflejar lo que siento, casi como si te lo hubiese dictado.
Te leo cada vez que puedo
Jezabell

Anotado por: Jezabell | 19/01/2007

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