<?xml version="1.0" encoding="utf-8"?>
<?xml-stylesheet type="text/xsl" href="/rss20.xsl" media="screen"?>
<rss xmlns:itunes="http://www.itunes.com/dtds/podcast-1.0.dtd" version="2.0" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom">
<channel>
<atom:link href="http://momentos.blogspirit.com/literatura/index.rss" rel="self" type="application/rss+xml" />
<title>:: Momentos :: - literatura</title>
<description>Un espacio para los deseos</description>
<link>http://momentos.blogspirit.com/literatura/</link>
<lastBuildDate>Sat, 12 Dec 2009 20:18:59 +0100</lastBuildDate>
<generator>blogSpirit.com</generator>
<copyright>All Rights Reserved</copyright>
<item>
<guid isPermaLink="true">http://momentos.blogspirit.com/archive/2005/03/20/camino.html</guid>
<title>Camino</title>
<link>http://momentos.blogspirit.com/archive/2005/03/20/camino.html</link>
<author>noreply@blogspirit.com (Momentos)</author>
<category>Literatura</category>
<category>Poesía</category>
<pubDate>Sun, 20 Mar 2005 23:45:00 +0100</pubDate>
<description>
&lt;div style=&quot;text-align: center&quot;&gt;&lt;img src=&quot;http://momentos.blogspirit.com/images/medium_large_leavetaking.jpg&quot; alt=&quot;medium_large_leavetaking.jpg&quot; style=&quot;border-width: 5; border-color:#111111 margin: 0.7em 0;&quot; /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;Me he sumido en tus estrellas,&lt;br /&gt;en el polvo del desierto,&lt;br /&gt;viajando sin fin por tus deseos;&lt;br /&gt;caminos olvidados, reencontrados,&lt;br /&gt;en aquellas noches de dunas frías,&lt;br /&gt;de almas cálidas,&lt;br /&gt;tan cálidas como ese corazón que bajo mis pies palpita.&lt;br /&gt;Las gentes seguían mis pasos, mientras los míos luchaban&lt;br /&gt;con los huecos de la arena,&lt;br /&gt;mis propias dudas,&lt;br /&gt;el eterno puzzle de la vida,&lt;br /&gt;andando, sintiendo el viento entrar por mis venas,&lt;br /&gt;susurrándome un canto apenas perceptible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te he seguido, camino.&lt;br /&gt;Tus huellas parecían enredarse en las voces.&lt;br /&gt;A veces creía que te habías perdido,&lt;br /&gt;camino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y mientras unas manos suaves cerraban mis ojos,&lt;br /&gt;yo te veía,&lt;br /&gt;auscultando el pensamiento de mis noches agitadas.&lt;br /&gt;De las sombras inmóviles que yacían hasta la madrugada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te seguí, a través de esas dunas suaves, del sol de mediodía,&lt;br /&gt;hasta llegar al mar,&lt;br /&gt;donde la espuma lanzaba sus perlas tan lejos como el faro de otras vidas,&lt;br /&gt;tan lejos que perdí el destino,&lt;br /&gt;recobré mi presente, &lt;br /&gt;y me embriagué de él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y ahora te he recorrido, &lt;br /&gt;conociéndote  en tu senda que va hacia arriba,&lt;br /&gt;amparándote en la que va hacia abajo,&lt;br /&gt;ese camino mío,&lt;br /&gt;lento, difícil,&lt;br /&gt;ese camino mío...&lt;br /&gt;que es tuyo,&lt;br /&gt;latido de la vida.&lt;/div&gt;
</description>
</item>
<item>
<guid isPermaLink="true">http://momentos.blogspirit.com/archive/2005/03/16/a_mi_oído.html</guid>
<title>A mi oído...</title>
<link>http://momentos.blogspirit.com/archive/2005/03/16/a_mi_oído.html</link>
<author>noreply@blogspirit.com (Momentos)</author>
<category>Literatura</category>
<category>Poesía</category>
<pubDate>Wed, 16 Mar 2005 18:35:00 +0100</pubDate>
<description>
&lt;div style=&quot;text-align: left;&quot;&gt;&lt;img style= &quot;border-width: 0pt; margin: 0.7em 0pt;&quot; alt=&quot;&quot; src= &quot;http://momentos.blogspirit.com/images/medium_laberintos-del-alma-i.2.jpg&quot; /&gt;&lt;/div&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt; &lt;div align=&quot;left&quot;&gt;El amor que no mata...&lt;br /&gt; El amor que no hiere....&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; La última palabra, rebosando jazmín.&lt;br /&gt; Si quieres, te la digo, te la digo al oído,&lt;br /&gt; suavemente.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; Dime cómo es ese amor.&lt;br /&gt; Cómo vive y muere.&lt;br /&gt; Cómo hace soñar la realidad,&lt;br /&gt; vivir los sueños.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; Dime cómo se alza en la mañana&lt;br /&gt; contra destinos inciertos,&lt;br /&gt; cómo lame las lágrimas sin miedos.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; Dime cómo se acuesta,&lt;br /&gt; con qué moja sus pies.&lt;br /&gt; ¿Es con lluvia fina? ¿Con rocío? ¿Con qué...?&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; El amor que no mata, muere.&lt;br /&gt; El amor que no hiere, no siente.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; Solitario veo el alba como un jardín flotante de libertad.&lt;br /&gt; Cierro mis ojos y entonces veo&lt;br /&gt; ese amor muerto,&lt;br /&gt; insensible.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; Esa falta de amor que tú quisiste&lt;br /&gt; para seguir viviendo,&lt;br /&gt; para seguir remando&lt;br /&gt; sin viento.&lt;/div&gt;
</description>
</item>
<item>
<guid isPermaLink="true">http://momentos.blogspirit.com/archive/2005/03/15/desde_arriba.html</guid>
<title>Desde arriba</title>
<link>http://momentos.blogspirit.com/archive/2005/03/15/desde_arriba.html</link>
<author>noreply@blogspirit.com (Momentos)</author>
<category>Literatura</category>
<category>Poesía</category>
<pubDate>Tue, 15 Mar 2005 17:35:00 +0100</pubDate>
<description>
&lt;div style=&quot;text-align: left;&quot;&gt;&lt;a target=&quot;_blank&quot; href= &quot;http://momentos.blogspirit.com/images/medium_fresco_1.jpg&quot;&gt;&lt;img style= &quot;border-width: 0pt; margin: 0.7em 0pt;&quot; alt=&quot;medium_fresco_1.jpg&quot; src= &quot;http://momentos.blogspirit.com/images/medium_fresco_1.2.jpg&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt; &lt;br /&gt; &lt;div align=&quot;left&quot;&gt;&lt;a target=&quot;_blank&quot; href= &quot;http://www.chrisnash.net/&quot;&gt;crisnash&lt;/a&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; Nada y todo parece venir de tu silencio;&lt;br /&gt; Sumida estoy en el aire de tu cielo.&lt;br /&gt; En mi recuerdo ya no hay recuerdos&lt;br /&gt; y tu vida, toda entera,&lt;br /&gt; la llevo en este destierro.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; Sufro, al mirar desde arriba&lt;br /&gt; los caminos sedientos,&lt;br /&gt; las noches lúgubres&lt;br /&gt; de tristes sueños,&lt;br /&gt; donde la brisa del mar&lt;br /&gt; no llega a ninguna sirena,&lt;br /&gt; a ningún barco que espera&lt;br /&gt; en las tabernas...&lt;/div&gt;
</description>
</item>
<item>
<guid isPermaLink="true">http://momentos.blogspirit.com/archive/2005/03/14/el_buscador_de_la_verdad.html</guid>
<title>El buscador de la verdad. A Hypatia</title>
<link>http://momentos.blogspirit.com/archive/2005/03/14/el_buscador_de_la_verdad.html</link>
<author>noreply@blogspirit.com (Momentos)</author>
<category>Literatura</category>
<category>Poesía</category>
<pubDate>Mon, 14 Mar 2005 02:10:00 +0100</pubDate>
<description>
&lt;div style=&quot;text-align: left&quot;&gt;&lt;img src=&quot;http://momentos.blogspirit.com/images/medium_111.2.jpg&quot; alt=&quot;&quot; style=&quot;border-width: 0; margin: 0.7em 0;&quot; /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;Las palabras cayeron de tus manos cuando crucé el umbral de tu vida. Apenas podía darme cuenta: Estaba en otro mundo, viviendo lo que mis sueños nunca me dijeron, sumida en voces y nombres, entre gritos y susurros que no habían perecido, que vivían bajo nuestros pies, en cuevas perdidas, laberintos donde el viento reposa y espera. Aquél día supe porqué había perdido parte de mi alma, una vez. Supe que los rostros volvían a mirarme, con nombres que tan sólo se pronuncian en libros y mentes repletas de historia. Bajo el mar, las estrellas seguían brillando, mientras en mi rostro la sonrisa constrastaba con tu serio mirar. ¿Qué habías encontrado? ¿Qué viste a través de mi alma? El buscador de la verdad, caminando cabizbajo por pasillos eternos, se había parado a mirar. &lt;br /&gt;Mirar: tocar con la mirada un corazón que volvió  a latir como antes lo hizo el de una mujer, en este mismo sitio, entre columnas de mármol, papiros y hojas de laurel...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más tarde me llevarías por los mismos caminos, por el tumulto nostálgico del atardecer. Sin prisas me dijiste quién era. Sorprendida te inquirí &quot;cómo lo sabias&quot;. Tu mano se alzó, ondeando al aire. Lo sabías. Y tú ibas a ser mi maestro, como de ella lo fúe él, y casi moriría como aquella mujer. Casi sufriría el tormento de su propia muerte. Más la mía no sería física, sinó que poco a poco irías arrancando las capas de mi alma, una a una. Como ella, mi vida parecerería que iba a sucumbir. Pero una mañana salí del umbral; salí hacia el cielo abierto, con un viento frío, como mi corazón. Y me di cuenta de que mi alma no había muerto todavía. Comencé a caminar, triste y dolida, pensando en aquella mujer.&lt;br /&gt;Mientras tú me perdías y ya sólo en tus sueños seguirías buscando esa verdad. &lt;/div&gt;
</description>
</item>
<item>
<guid isPermaLink="true">http://momentos.blogspirit.com/archive/2005/03/10/cuadro_sin_nombre.html</guid>
<title>Cuadro sin nombre</title>
<link>http://momentos.blogspirit.com/archive/2005/03/10/cuadro_sin_nombre.html</link>
<author>noreply@blogspirit.com (Momentos)</author>
<category>Literatura</category>
<category>Poesía</category>
<pubDate>Thu, 10 Mar 2005 17:05:00 +0100</pubDate>
<description>
&lt;div style=&quot;text-align: left&quot;&gt;&lt;img src=&quot;http://momentos.blogspirit.com/images/medium_a_man_is_sleeping.3.jpg&quot; alt=&quot;&quot; style=&quot;border-width: 0; margin: 0.7em 0;&quot; /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;&lt;a href=&quot;http://blogs.ya.com/elmanuscrito/&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;&lt;u&gt;&lt;font-color:&quot;FFFFFF&quot;&gt;Berenice&lt;/font&gt;&lt;/u&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;lo llama &quot;Boceto de Amorosa Perspectiva&quot;...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me gustaría trepar por tu ventana antes del amanecer. Y con  cuidado sacar de mi maleta todos tus dibujos y poesías. Los lanzaría hacia arriba, y despacio irían cayendo sobre tu cama, rozando el aire, mientras tú durmieses todavía, olvidándote del despertar que poco a poco asomaría en el umbral de tu conciencia. Me gustaría entonces verte todo cubierto de líneas sinuosas, hélices multicolores, zizgags oscurecidos por curvas de carmín; y tú no sabrías que lo que me ofreces es el cuadro verdadero de tu vida: los callados lapiceros en el estante, los pasteles y lienzos descansado en el armario... Y sólo tú, dueño de las sombras de tu vida, en el umbral del despertar más bello que nunca pudieras imaginar. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tus ojos cerrados se unirían a los que abres bajo la montaña de un atardecer. Tus labios, en estado de quietud, se besarían con los que sonríen, aquellos que huelen a carbón. Y tus manos, como flores rosadas esperando el sol, cogerían sin saberlo las que están abiertas, las que cubren el sutil aleteo de una emoción...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Poco a poco despertarías, entre sábanas y papel, mientras yo te seguiría observando, apoyada en el dosel. Parpadearías, y algunas hojas también lo harían, mezclándose con tus pestañas, con tus dedos, con tu voz...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me gustaría entonces ofrecerte un espejo para que vieses, a contraluz, tu propia obra desperdigada sobre la cama, sobre tu cuerpo y tu rostro tan sorprendido. Los cinco segundos inesperados se quedarían para siempre como la quintaesencia de tu alma. Y Junto a tí estaría, susurrándote que siguieses durmiendo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y con mi corazón te haría una almohada de plumas suaves, que serían cantos de amor. Y de nuevo dormirías, para siempre, mientras los caminos de la vida siguen heridos e hiriéndose, mientras los besos se transforman en miedo. Mi alma no deja de pensar en la posibilidad de hacer realidad este cuadro (¿tendría un nombre?) descrito tan al azar...&lt;br /&gt;¿Quién sabe? Quizás algún día...&lt;/div&gt;
</description>
</item>
<item>
<guid isPermaLink="true">http://momentos.blogspirit.com/archive/2005/03/06/alendria.html</guid>
<title>ALEJANDRÍA - Αλεξάνδρεια</title>
<link>http://momentos.blogspirit.com/archive/2005/03/06/alendria.html</link>
<author>noreply@blogspirit.com (Momentos)</author>
<category>Literatura</category>
<category>Poesía</category>
<pubDate>Sun, 06 Mar 2005 23:40:00 +0100</pubDate>
<description>
&lt;div style=&quot;text-align: left&quot;&gt;&lt;a href=&quot;http://www.trekearth.com/members/shadi_atos/&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;&lt;img src=&quot;http://momentos.blogspirit.com/images/medium_storm.2.jpg&quot; alt=&quot;&quot; style=&quot;border-width: 0; margin: 0.7em 0;&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;Cae una lluvia fina, suave, temblorosa por momentos en esta tarde serena. Las hojas de las palmeras se mueven en un vaivén que tanto me recuerda a Alejandría...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alejandria, la dama hermosa de atardeceres color ámbar, de lluvias nocturnas entre risas y cenas inesperadas. La lluvia en Alejandría parece que esté mojando nuestros deseos para que florezcan mejor. Las alegría se intensifica cuando el cielo acuoso comienza a dejarse caer. Nos preparamos para tomar té en el balcón y ver esa lluvia mística, mientras nos contamos aquellas anécdotas que se harán imperecederas con el momento de voces unidas a gotas de lluvia cayendo sobre nuestras manos. Abajo  se oye venir a los mercaderes cubiertos con telas de lona, transportando cajas llenas de color. La lluvia cambia el panaroma en cada lugar de nuestro pequeño gran mundo. La lluvia en Haití, salvaje, intempestiva, profunda... no es la misma lluvia de Alejandría, tan femenina, tan llena de silencios quebrados. Mis oídos escuchan al pájaro cantar, quiza rezar, escondido en alguna rama confortable. Y los coches pasan, creando el único sonido que de ellos me atrae: sus neumáticos encharcados, creando un estado de paz no relativa para mí. La lluvia en Alejandría, la canción más hermosa...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&quot;Alejandría, eres tan hermosa&lt;br /&gt;que muchos dieron su vida por tí;&lt;br /&gt;otros prefirieron mecerse en tu recuerdo&lt;br /&gt;cuando sus párpados se quedaron sin voz.&lt;br /&gt;Tu corazón late incesantemente&lt;br /&gt;mientras dormitan los de la ciudad.&lt;br /&gt;Y al hacerlo tu mar se va moviendo,&lt;br /&gt;girando,&lt;br /&gt;con la belleza de una bailarina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tus recuerdos están todos vivos;&lt;br /&gt;tus sueños se repiten una y otra vez.&lt;br /&gt;Ellos poseen la magia del Amor,&lt;br /&gt;la que puede mover las horas con un simple suspirar.&lt;br /&gt;Y es que los dioses nunca te arrancaron tal poder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al verte sonrío, nombrándote en silencio,&lt;br /&gt;llenando mi alma de tu aroma,&lt;br /&gt;de tus lágrimas de alegría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alejandría,&lt;br /&gt;bien pudieras también llamarte la sonrisa de los dioses...&lt;br /&gt;Y es que cada vez que te dejo&lt;br /&gt;me llevo un trocito de tí&lt;br /&gt;mientras tú te quedas con mi corazón entero.&quot;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;
</description>
</item>
<item>
<guid isPermaLink="true">http://momentos.blogspirit.com/archive/2005/03/05/tarde.html</guid>
<title>Tarde</title>
<link>http://momentos.blogspirit.com/archive/2005/03/05/tarde.html</link>
<author>noreply@blogspirit.com (Momentos)</author>
<category>Literatura</category>
<category>Poesía</category>
<pubDate>Sat, 05 Mar 2005 01:10:00 +0100</pubDate>
<description>
&lt;div style=&quot;text-align: left&quot;&gt;&lt;a href=&quot;http://www.albertopancorbo.com/index2.html&quot; target=&quot;-blank&quot;&gt;&lt;img src=&quot;http://momentos.blogspirit.com/images/medium_file4289890999.2.jpg&quot; alt=&quot;&quot; style=&quot;border-width: 0; margin: 0.7em 0;&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;Me diste sobre la frente la brisa de tu mañana&lt;br /&gt;y en la noche el aire de las estrellas frías que todo lo ven.&lt;br /&gt;Sin embargo, era tarde, e incierto el sueño que florecía.&lt;br /&gt;Eran tempranas las primaveras, mas tardío el verano ardiente.&lt;br /&gt;Cuanto más calor me dabas, &lt;br /&gt;más frío yo sentía,&lt;br /&gt;más ajeno el horizonte estaba.&lt;br /&gt;Ajeno, todo era ajeno.&lt;br /&gt;Incluso tus dulces palabras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Soñé, sí, pero no contigo.&lt;br /&gt;La imagen susurraba un nombre&lt;br /&gt;más no eras tú, amor. Amor sin nombre.&lt;br /&gt;Y mi pecho crecía,&lt;br /&gt;como la luna,&lt;br /&gt;crecía,&lt;br /&gt;llamándote desde mi ventana cerrada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y cuanto más me acuerdo de tí,&lt;br /&gt;más lejano me pareces,&lt;br /&gt;extraño encuentro,&lt;br /&gt;extraño ser que bebió de mi mano&lt;br /&gt;mis lágrimas de olivo.&lt;/div&gt;
</description>
</item>
<item>
<guid isPermaLink="true">http://momentos.blogspirit.com/archive/2005/03/02/el_pozo_de_los_deseos.html</guid>
<title>El pozo de los deseos (recuerdos de adolescente)</title>
<link>http://momentos.blogspirit.com/archive/2005/03/02/el_pozo_de_los_deseos.html</link>
<author>noreply@blogspirit.com (Momentos)</author>
<category>Literatura</category>
<category>Poesía</category>
<pubDate>Wed, 02 Mar 2005 02:30:00 +0100</pubDate>
<description>
&lt;div style=&quot;text-align: left&quot;&gt;&lt;img src=&quot;http://momentos.blogspirit.com/images/medium_pozzo.2.jpg&quot; alt=&quot;&quot; style=&quot;border-width: 0; margin: 0.7em 0;&quot; /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;Sentado sobre el borde de aquel pozo te ví venir.&lt;br /&gt;Sonreías.&lt;br /&gt;En el bolsillo derecho guardaba aquellas pequeñas notas que escribimos,&lt;br /&gt;el recuerdo vivo de nuestros malentendidos, reconciliaciones, &lt;br /&gt;dibujos hechos a lápiz de tu rostro, &lt;br /&gt;la mirada perdida,&lt;br /&gt;el quieto respirar que quizás se podía vislumbrar;&lt;br /&gt;recortes de fotografías de una tarde en el café.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi bolsillo izquierdo guardaba otros papeles:&lt;br /&gt;papeles en blanco, papeles de colores,&lt;br /&gt;vacíos, esperando que una palabra, una frase los hiciera vivir.&lt;br /&gt;Mis manos hurgaban, nerviosas, dentro de esos bolsillos,&lt;br /&gt;mezclando palabras escritas, frases sin escribir.&lt;br /&gt;Aquel sol de la tarde se reflejaba en tus cabellos &lt;br /&gt;como antes de hacer el amor lo hacía sobre tus labios&lt;br /&gt;el vino moscatel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me llamaron la atención tus pasos en suspenso;&lt;br /&gt;que, como la estatua de la fuente, tu silencio sugiriese advertencias.&lt;br /&gt;&quot;¿Qué le ocurre?&quot;, pensé por lo bajo, &lt;br /&gt;mientras de mis bolsillos hacía aparecer briznas de papel.&lt;br /&gt;&quot;El pozo de los deseos&quot;, me dije, &quot;el pozo...&quot;&lt;br /&gt;Leyendas de enamorados, actos que otros ya hicieran en aquel mismo lugar,&lt;br /&gt;alguna vez,&lt;br /&gt;mientras el caballo les esperaba para volver.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una nota lancé hacia la boca oscura,&lt;br /&gt;donde el agua, allá abajo, mojaría nuestros versos.&lt;br /&gt;Un papel vacío  surgió de mi mano izquierda,&lt;br /&gt;y ambos pedazos,  tan diferentes, al fondo se precipitaron.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, tú seguías inmóvil,&lt;br /&gt;y al volver mi rostro al pozo, comprendí:&lt;br /&gt;No eran los deseos los que bajaban lentamente,&lt;br /&gt;era mi propia vida, la que se ahogaba, la que se hundía;&lt;br /&gt;eras tú, la luz de mi alma, y sin quererlo te había lanzado&lt;br /&gt;a la oscuridad. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde entonces, no pienso más en aquéllo,&lt;br /&gt;pienso en lo que no lancé, en tus cartas y dibujos,&lt;br /&gt;recuerdos que no llegaron a perderse en la oscuridad;&lt;br /&gt;que están guardados, para siempre, en otro pozo: &lt;br /&gt;el pozo de mi propio corazón.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;
</description>
</item>
<item>
<guid isPermaLink="true">http://momentos.blogspirit.com/archive/2005/03/01/quien.html</guid>
<title>Quién</title>
<link>http://momentos.blogspirit.com/archive/2005/03/01/quien.html</link>
<author>noreply@blogspirit.com (Momentos)</author>
<category>Literatura</category>
<category>Poesía</category>
<pubDate>Tue, 01 Mar 2005 16:50:00 +0100</pubDate>
<description>
&lt;div style=&quot;text-align: left&quot;&gt;&lt;img src=&quot;http://momentos.blogspirit.com/images/medium_inspiration.2.jpg&quot; alt=&quot;&quot; style=&quot;border-width: 0; margin: 0.7em 0;&quot; /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;¿Quién me habla así?&lt;br /&gt;¿Quién, bajo la embriaguez del estío arranca de mi mano flores que huelen a palabras?&lt;br /&gt;Desearía no saberlo, para permanecer callada, para sentir el dulce aroma que se convierte en llanto y risa, en aquellos adagios que intentan recuperar el centro de algún sinsabor, de un momento de amor, de una fábula sin terminar. Por los caminos crecen y surcan estelas con las que jugar e hilvanar, hasta que la espiral gira por sí misma, hasta que el poema yace sobre la piel. &lt;br /&gt;¿Quién debe ser el que une los sonidos y los transforma en miel? A pesar de vagar perdida entre signos de interrogación, me suspendo sobre tí, te doy mi corazón, entregándome sin temor hasta que tus sábanas cubren mi emoción, despacio, para hacerla dormir en tus brazos, Inspiración.&lt;/div&gt;
</description>
</item>
<item>
<guid isPermaLink="true">http://momentos.blogspirit.com/archive/2005/02/28/el_hermano_benito.html</guid>
<title>El Hermano Benito</title>
<link>http://momentos.blogspirit.com/archive/2005/02/28/el_hermano_benito.html</link>
<author>noreply@blogspirit.com (Momentos)</author>
<category>Literatura</category>
<pubDate>Mon, 28 Feb 2005 19:45:00 +0100</pubDate>
<description>
&lt;div style=&quot;text-align: left&quot;&gt;&lt;img src=&quot;http://momentos.blogspirit.com/images/medium_monk.2.jpg&quot; alt=&quot;&quot; style=&quot;border-width: 0; margin: 0.7em 0;&quot; /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align=&quot;justify&quot;&gt;En la bruma se deleitaba el monje mientras recitaba en silencio palabras que parecían carecer de sentido. Se escondía tras los muros fríos, de adobes gruesos y grises, por cuyos resquicios amanecían esas lianas verdes que poco a poco todo lo ven.  Tenía el monje los ojos como aquellos adobes y, al igual que la lluvia resbalando por ellos, así tambíen sus ojos ofrecían un aspecto vidrioso y estaban llenos de profundos silencios. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las palabras que decía, un galimatías repleto de semivocales y aspiraciones entrecortadas hechas a propósito, no provenían de ningún libro de salmos, ni siquiera de los incunables escondidos en los resquicios de los subterráneos donde permanecían casi congeladas las catacumbas. Simplemente no provenían de libro alguno, y por decir que hablaban de temas santos, tampoco ése era el caso. Sin embargo el monje tenía algo de santo, o al menos eso era lo que se murmuraba en los círculos eclesiásticos, fuera y dentro del recinto monacal. Más lejos aún que el primer pueblo cercano, cruzando el camino de neblinas sempiternas, se encontraba una casona donde los cardenales hacían parada cada vez que visitaban el monasterio. Uno de ellos se llamaba Casimiro Rueda y era tan anciano que algunos decían que moriría cuando lo enterrasen, y luego se reían, tomando el buen vino rosado de la huerta de Merilos. Pero tambíen se decía que el cardenal en cuestión era uno de los más sabios de todos cuantos visitaban el monasterio. Así que cuando Su Eminencia dejaba aquella casona, y era transportado con sumo cuidado en calesa hasta la entrada del recinto monacal, sus primeras palabras iban dirigidas al monje, el hermano Saavedra, aquél que veía a la Vírgen y que tenía que ser estudiado no solamente en su propia celda, sinó en la misma Santa Sede, por medio de una serie de pruebas que otros tristemente no pudieron ni podrían nunca superar. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo el monje no hablaba de sus sensaciones, ni siquiera le llamaba la atención eso de ser algún día canonizado o tomado en serio. Nada más lejos de eso. Lo que a él le importaba en realidad era que no lo alejasen del monasterio, de su celda y , sobretodo, de sus visitas al alba al límite de los cedros, donde en la penumbra que los árboles ofrecían a la tierra húmeda, donde la niebla se mezclaba con su aliento, los rítmicos sonidos de su garganta despertaban a las almas de los habitantes del bosque,  y  con ellas se comunicaba. Y aquello hubiese sido un terrible paradigma para el Cardenal si lo hubiese visto con sus propios ojos. Más el monje nada decía de ello, ni a nadie debía hacer partícipe de tan íntimo secreto. Sólo los libros que se encuentran en la prisión de Bester pueden dar cuenta de lo que ocurrió una mañana en la que se oyeron gritos salir de la celda del monje Saavedra, el hemano Benito, quien con voz entrecortada y frente al Cardenal Rueda,  se tiró sobre su cilicio en el suelo, haciéndolo tan certeramente que dos de sus extremos fueron a clavársele directamente al corazón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&quot; Deus Absconditus &quot;*, dijo, casi imperceptiblemente, y expiró lentamente, dejando entrever una sonrisa que al Cardenal le haría pasar el resto de sus días intentando comprender.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que ocurrió en la infancia del hermano Benito tiene mucho que ver con el desenlace de su triste historia. Magellan de Samoa pudo acceder al libro del Humo, el tomo III de la colección secreta de Bester. En él el hermano Herminio de Marua da cuenta de cómo transcurrió su infancia, lo que le aconteció a la edad de  8 años cuando vivía con un primo segundo suyo en la alberca de Cañas. E importante es también señalar lo oculto de sus extraños rezos en la soledad al amanecer, esquivando su compostura para alejarse del recinto, donde lo más importante no radicaba en las palabras que susurraba, sinó precisamente en las pausas que las separaban, los silencios entre frases, las flexiones e inflexiones del aire entrando y saliendo por su garganta. Algo digno de ser comentado próximamente. La colección estuvo a punto de ser subastada en 1840 en Marsella, pero a última hora el Señor de Moncada la rescató de tan terrible destino. Y en Bester reposan desde entonces. Hubiera resultado un oscuro augurio de haber sido  distribuída a manos desconocedoras del auténtico sentido que dicha colección entraña. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;*Vere tu es Deus absconditus&quot;. Dios es -bajo diversos títulos- un Dios oculto.&lt;/div&gt;
</description>
</item>
</channel>
</rss>